El Instituto de Energías Renovables (IER), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) logró calcular con precisión que, en promedio, toma tres años recuperar la inversión económica que realizan hogares, comercios y empresas al cambiar calderas y calentadores que consumen gas o diésel por equipos calentadores que usan energía termosolar.

El dato obtenido por la UNAM es fundamental para detonar la adquisición de equipos y, al combinarse con el alza en los precios de hidrocarburos, seguramente detonará la adopción de tecnologías solares. Así lo explicó a Crónica el director del IER de la UNAM, Antonio del Río Portilla, quien explicó que para el cálculo se usaron tres calculadoras solares creadas por la UNAM y diferentes pruebas de equipos solares que se han desarrollado en el laboratorio de tecnologías solares conocido como LAPECAS y localizado en las instalaciones de la UNAM en Temixco, Morelos.

“El momento histórico para que la gente pueda aprovechar la energía solar es hoy, ya llegó el momento de usar estas tecnologías. En el caso de las tecnologías de calentamiento solar, ya era factible su uso desde hace 20 años, pero hoy con más razón porque ya hay cálculos qua han demostrado que es económicamente viable, por ejemplo, si juntamos lo que gastamos durante tres años de consumo de gas, podemos comprar un sistema de calentamiento solar”, detalló el doctor Del Río Portilla.

“Los avances que describí primero son muy claros a nivel doméstico, pero a nivel industrial también hemos medido que las empresas que usan energía para calentar agua, para secar ropa o para otros usos también pueden contar con modelos de inversión en los que la recuperación de lo que se destine a comprar tecnología termosolar ocurra entre 3 y 3.1 años después, gracias al ahorro que se logra frente a la compra de otros combustibles”, explicó el doctor en física y director del IER-UNAM.

CULTIVAR LA CONFIANZA. Durante el encuentro entre académicos e industriales que organizó la UNAM la primera semana de marzo, en Cuernavaca, bajo el nombre Fortaleciendo la Industria Solar, se presentaron algunos ejemplos de empresas que han adoptado tecnologías termosolares para mejorar sus procesos de producción, como la compañía de alimentos Nestlé, pero también en la industria turística hay ejemplos de compañías que ya han sustituido algunas de sus calderas de calentamiento de agua por equipos termosolares, como la Hostería Las Quintas, de la capital del estado de Morelos.

Con esos casos se pudo explicar el ahorro en combustible que se ha logrado por día, semana, mes y año. Así se pudo demostrar, con evidencia, que es posible la recuperación de la inversión, a partir de las unidades de energía o Jules que se captan del sol y se dejan de gastar quemando hidrocarburos.

“En este momento trabajamos en generar confianza entre el sector académico y la industria. A veces una misma palabra puede significar dos cosas diferentes para estos dos grupos. Nosotros vemos que la industria mexicana podía utilizar la energía solar en todo el país, pero se requiere el desarrollo de la ingeniería en detalle para poder colocar los sistemas y ahí es donde es indispensable la comunicación y la confianza entre académicos y empresarios”, dijo a este diario el doctor Del Río.

En el IER-UNAM existen personas que se han especializado en comprender los procesos de las industrias que se acercan y así poder ofrecer soluciones tecnológicas acordes a su consumo. Uno de los laboratorios que más ha ayudado e influido en la adopción de este tipo de tecnologías en México ha sido el Labortorio de Pruebas de Equipos de Calentamiento Solar (LAPECAS), donde se han evaluado más de 200 equipos diferentes, fabricados en México y en el extranjero, para medir su eficiencia y emitir recomendaciones sobre qué tanta energía pueden generar y si son económicamente viables para los clientes que las llevan a probar.

El director del IER-UNAM dijo que ya hay firmas de ingenierías, de personas que aprendieron energía solar en la UNAM o en alguna otra institución, que están haciendo desarrollos, así como muchas consultorías mexicanas en energía solar que están desarrollando proyectos para industrias que les solicitan estrategias económicamente viables. Eso no sólo les da una alternativa económica y redituable, sino que les ayuda a reducir su emisión de gases de efecto invernadero, que también es un compromiso que crece entre los industriales.

“Las empresas tienen el dato de lo que consumen en electricidad y en combustóleo, pero no tienen el dato de la energía térmica o calorífica que consumen. Esto es un error común, entonces, nosotros tenemos que trabajar mucho para realizar estos cálculos y poder ayudarles a ver cuánto es su gasto de energía medido en Jules, que es una unidad de energía que ya puede ser traducida a energía solar, eléctrica o de combustóleo. Esto es algo que hemos podido hacer desde la academia. Hoy ya hemos sido capaces de decirles; este equipo solar te genera tantos jules de energía y después se los traducimos a electricidad o hidrocarburo y sacamos la cuenta del ahorro. Es una solución real que ya aportó la academia para fortalecer a la industria solar”, concluyó.

Fuente: Cronica