La agenda ambiental bilateral entre México-Estados Unidos agoniza; temas como mitigación y adaptación al cambio climático, ecosistemas sustentables, cantidad y calidad del agua así como energías renovables, en los cuales ambos países se habían comprometido trabajar, a los ojos de la nueva administración Trump serían irrelevantes o relegados.

Sin embargo, para investigadores, ambientalistas, y funcionarios relacionados con las políticas públicas en materia de medio ambiente de México, no les resulta sorprendentes las acciones y amagos hechos hasta ahora por Donald Trump, como la exclusión del Plan de Acción Climática y otras iniciativas medioambientales que había impulsado Barack Obama.

Aun con este tipo de planteamientos de la nueva administración estadunidense, algunos especialistas lo ven como un momento de oportunidad. Sean Kidney, director general y cofundador de Climate Bonds Initiative, destacó que México podría establecer una sólida alianza con gobiernos locales de la Unión Americana para promover las inversiones en proyectos verdes que beneficien en la realidad al medio ambiente.

“Estos proyectos podrían ser impulsados por varios condados de Estados Unidos que no están de acuerdo con las políticas del Gobierno Trump y que tienen una agenda verde importante que no piensan dar marcha atrás”, señaló el directivo de la organización.

Kidney, que promueve la emisión de bonos verdes para enfrentar el cambio climático, especificó que los Estados de California, Oregon, Washington, Massachusetts, Nueva York, Illinois y Texas impulsan fuertemente una lista de proyectos e inversiones sustentables.

Consideró que las políticas en materia de labor climática de Trump provocarán que Estados Unidos quede rezagado en la lucha contra el calentamiento global, porque el resto del mundo está avanzando hacia un futuro sustentable.

Tan solo el programa de infraestructura que el Presidente de Estados Unidos va a ejecutar está encaminado hacia otra dirección, hacia una que no es verde, de ahí que las oportunidades para invertir en esta clase de activos, estarán en países como México, Brasil e India, resaltó Kidney.

Este panorama es totalmente diferente al que apenas hace unos meses, donde los medios de comunicación anunciaban que los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y Estados Unidos, Barack Obama, junto con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, habían acordado crear una alianza histórica para lograr la meta de producir el 50% de su energía eléctrica a través de fuentes limpias para 2025.

Esta meta representaba un incremento del nivel actual del 37 por ciento, el cual sería alcanzada por medio del desarrollo e implementación de proyectos de energía limpia, innovaciones y una mayor eficiencia en los sectores energéticos de los tres países.

A pesar de que México tiene un programa ambicioso para combatir el cambio climático, ahora el reto es contar con una estrategia económica e industrial que ayude a su cumplimiento: “Tenemos que ser más creativos para encontrar más modelos de financiamiento”, advirtió el directivo de Climate Bonds Initiative.

 

ECONOMÍA VERDE

En este sentido, organizaciones ambientalistas también han dado su punto de vista con la llegada de Trump a la presidencia, “el Gobierno mexicano debe redirigir sus esfuerzos a mitigar el cambio climático, impulsar las energías renovables y generar mejores condiciones de vida para los mexicanos, a fin de reducir los impactos negativos de la política antinmigrante y del menoscabo al medio ambiente que impulsa el nuevo Presidente de Estados Unidos”, apuntó “Greenpeace”.

Esto es parte esencial de tener en la nación, una real economía verde, indicó Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de Greenpeace México, quien añadió que “rechazamos cualquier idea de construir muros que se paren a las naciones, así como los valores de división, miedo y odio que Trump busca empoderar en sectores concentrados de la sociedad estadunidense”.

Hay que recordar que desde que Trump tomó posesión de la Casa Blanca ha borrado las palabras cambio climático de su sitio web y ha prometido impulsar a los combustibles fósiles, incluida la aceleración del desarrollo energético en terrenos públicos.

“La sociedad mexicana es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático y el Gobierno de Estados Unidos no solo no ve este tema como una amenaza seria, sino que lejos de tomar medidas para reducir sus emisiones, la política energética impulsada por Trump agravará más aún este problema”, abundó Ampugnani.

Destacó que México tiene un enorme potencial para impulsar el uso de las energías renovables, las cuales en el mediano plazo podrían crear hasta 6.9 millones de empleos en el mundo y medio millón en México.

Sobre este punto, el propio secretario de Medio ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano, ha dicho que con la Reforma Energética nació la Ley de Transición a combustibles limpios, la cual marca una hoja de ruta donde México tiene que llegar a una matriz energética del 35 por ciento de energías limpias para el 2024”.

Hizo ver que si bien México está aprovechando los recursos que tiene para crecer económicamente, también ya se tiene marcado cuál es el camino para poder aprovechar otro potencial como el eólico, fotovoltaico y geotérmico.

Recordó que EU es el segundo país emisor de gases de efecto invernadero, por lo tanto, el costo de producir energías renovables no solo es un tema ambiental, también de negocio.

“Las renovables están siendo más competitivas a nivel mundial que los combustibles fósiles, entonces va ser un tema hasta económico, donde les va convenir producir este tipo de energías”, indicó el funcionario.

 

LEJOS DEL ACUERDO DE PARÍS

Sobre las últimas declaraciones que Trump ha dicho sobre su relación con México, en su cuenta de Twitter, el secretario dijo “Hoy más que nunca debemos de estar unidos. Lo que está en juego es el futuro de millones de mexicanos y americanos. Estamos con usted, Sr. Presidente”.

En cuanto a los compromisos internacionales que tienen en común, el titular de la Semarnat ha declarado que el Gobierno mexicano insistirá en la necesidad de mantener el Acuerdo de París, así como tomar acciones urgentes contra el cambio climático.

“Si EU se retira de los compromisos internacionales que había asumido en política ambiental tendrá que pagar un costo político muy alto, “la ciencia es muy clara, los eventos climatológicos, nos están afectando, no es algo que pueda pasar sino algo que ya está sucediendo”, resaltó.

Abundó que con el Acuerdo a París en 2015 se tuvo un avance histórico en materia ambiental, donde todo el mundo puso objetivos de reducción de sus emisiones contaminantes; sin embargo, con los perfiles que estamos viendo parece que va a haber un retroceso por parte de nuestro país vecino.

El Acuerdo de París es el primer convenio general sobre cambio climático del mundo. Solo entró en vigor legalmente después de que fue ratificado por los 55 países, que en conjunto producen el 55% de las emisiones globales de carbono.

Por su parte, Javier Riojas, académico del Departamento de Estudios Internacionales de la IBERO, opinó que la victoria de Donald Trump a la Casa Blanca es una severa amenaza para el medio ambiente global, y para el de México.

“Si el segundo país principal emisor de gases de efecto invernadero no colabora en la política ambiental, quizá para muchos países firmantes no les haga mucha gracia y alguno pueda seguirlo, aunque espero que el resto de la comunidad sea más inteligente y responsable sobre el calentamiento global”, apuntó Riojas.

En el caso específico de México, el académico destacó que, dentro del Tratado de Libre Comercio, TLC, está la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte, en donde se definen criterios ambientales entre los tres países que la integran, México, Canadá y EU.

Algunas restricciones ambientales que había o que pudiera haber en el tema de la cooperación trinacional ahora con esta postura de EU se pueden hacerse más flexibles. “En esta comisión se comparten cuencas hidrológicas, especies migratorias, intercambios comerciales que tienen impactos ambientales”, alertó.

 

Fuente: El Sol de México