¿Es posible albergar un parque eólico en pleno centro ciudad? ¿Y hacerlo sin que casi nadie se entere? La respuesta es sí. La start up francesa New Wind ha creado un aerogenerador en forma de árbol denominado Abre à Vent (‘Árbol a Viento’), que podría cambiar el paisaje de nuestras ciudades y su abastecimiento energético.

Se trata de un árbol artificial que, gracias a su forma y su tamaño, se camufla perfectamente entre los árboles de la ciudad y aprovecha las pequeñas corrientes de aire. Sus hojas de plástico verde, denominadas Aeroleaf, son en realidad turbinas eólicas dependientes de un troncode acero que funcionan como una red local de pequeños aerogeneradores silenciosos.

¿Es posible albergar un parque eólico en pleno centro ciudad? ¿Y hacerlo sin que casi nadie se entere? La respuesta es sí. La start up francesaNew Wind ha creado un aerogenerador en forma de árbol denominadoAbre à Vent (‘Árbol a Viento’), que podría cambiar el paisaje de nuestras ciudades y su abastecimiento energético.

Se trata de un árbol artificial que, gracias a su forma y su tamaño, se camufla perfectamente entre los árboles de la ciudad y aprovecha las pequeñas corrientes de aire. Sus hojas de plástico verde, denominadas Aeroleaf, son en realidad turbinas eólicas dependientes de un troncode acero que funcionan como una red local de pequeños aerogeneradores silenciosos.

Cómo funciona
Las hojas-turbinas aprovechan la más mínima brisa de aire, llegando a producir energía hasta con vientos inferiores a los dos metros por segundo, algo que podría representar la solución a la intermitencia de la energía eólica

El árbol eólico ha sido instalado por primera vez hace un año en el centro de París, precisamente en la Place de la Concorde. A día de hoy ya podemos encontrar otros árboles en varias calles y plazas de Francia, Alemania o Suiza. El lugar elegido para el estreno no es accidental. La Place de la Concorde fue el teatro de los experimentos eléctricos de Archereau que crearon una de las primeras lámparas de arco y es donde se instaló el primer alumbrado público de la ciudad en 1844.

Cómo es este árbol eólico

L’Arbre à Vent puede llegar a medir hasta 11 metros de alto (pero también hay modelos pequeños de tres metros) y 8 de ancho (en la copa). Sus 72 hojas artificiales giran en posición vertical para aprovechar al máximo el viento.

Es un árbol de alta tecnología agradable a la vista, capaz de producir desde 3.500 a 13.500 kWh, dependiendo de la intensidad del viento, durante 280 días al año, en lugar de los 110-120 días de los sistemas actuales, ya que aprovecha hasta las más pequeñas e instables corrientes de aire que circulan en las ciudades, entre edificios y calles.

Sus turbinas verticales con forma cónica y una pequeña masa generan electricidad suficiente para iluminar a más de una decena de farolas, suministrar la electricidad que necesita un coche eléctrico para recorrer 15.000 kilómetros o proporcionar el 83% de la potencia eléctrica promedio de una vivienda en Francia.

Cuánta energía es capaz de generar
El árbol eólico es capaz de producir desde 3.500 a 13.500 kWh, dependiendo de la intensidad del viento, durante 280 días al año, en lugar de los 110-120 días de los sistemas actuales

Cada árbol tiene cables y generadores escondidos y sellados dentro del tronco de acero. Se pueden conectar tanto a las redes públicas como a las viviendas particulares y generar energía eléctrica para edificios o complejos urbanos. Además, con un solo árbol, se evita la emisión de 3,2 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Alta eficiencia con un alto coste

Un obstáculo a la difusión generalizada del árbol eólico es el coste, estimado en unos 30 mil euros. Sin embargo, asegura el fabricante, el sistema será capaz de pagarse por sí mismo en unos pocos años, gracias al ahorro de energía que proporciona. De hecho, ha sido diseñado para durar más de 25 años y soportar las tormentas.

Cada árbol tiene cables y generadores escondidos y sellados dentro del tronco de acero. Se pueden conectar tanto a las redes públicas como a las viviendas particulares y generar energía eléctrica para edificios o complejos urbanos. Además, con un solo árbol, se evita la emisión de 3,2 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Alta eficiencia con un alto coste

Un obstáculo a la difusión generalizada del árbol eólico es el coste, estimado en unos 30 mil euros. Sin embargo, asegura el fabricante, el sistema será capaz de pagarse por sí mismo en unos pocos años, gracias al ahorro de energía que proporciona. De hecho, ha sido diseñado para durar más de 25 años y soportar las tormentas.

“Aprovechando el flujo de aire inferior, puede funcionar con todo tipo de viento a 360°, en un entorno turbulento y natural, pero también en uno urbano y artificial. El diseño biomimético permite una integración perfecta en todos los tipos de paisaje”

New Wind asegura que el árbol eólico puede ser ‘plantado’ tanto en áreas urbanas como rurales. “Aprovechando el flujo de aire inferior, puede funcionar con todo tipo de viento a 360°, en un entorno turbulento y natural, pero también en uno urbano y artificial. El diseño biomimético permite una integración perfecta en todos los tipos de paisaje”, se puede leer en su web.

La integración de estos generadores de energía en el paisaje urbano es parte fundamental de la conversión de las ciudades en las así llamadas ‘smart cities’, las ciudades inteligentes que buscan un desarrollo económico sostenible y una más elevada calidad de vita para el ciudadano.

información vía – La Vanguardia –

http://www.lavanguardia.com/natural/20170210/414104736205/arbol-energia-eolica.html